MONSTRUOGRAFIA
Una colección de monstruos dibujados a lo largo del tiempo en pequeños cuadernos.
mar 11, 2026
Hace varios años, decidí empezar una pequeña rutina: llenar de dibujos un cuaderno Moleskine. La idea surgió al ver a varios autores e ilustradores a los que seguía en Instagram. Me inspiraba ver cómo compartían su proceso diario, sus bocetos y sus experimentos. Esa cercanía con el proceso creativo de otros artistas me impulsó a hacer lo mismo. Así comenzó todo: con la simple intención de dibujar sin presión, solo por el placer de hacerlo.

Al principio fue emocionante asumir el reto de “un dibujo al día”. No era la primera vez que me imponía un desafío creativo. Antes había realizado ejercicios como 12 x 12 (doce dibujos en doce días) o 30 x 30 (treinta dibujos en treinta días). Más adelante también participé en Inktober, ese evento en el que, durante todo el mes de octubre, miles de artistas alrededor del mundo dibujan diariamente a partir de una lista de temas. Lo interesante de estos retos no es competir ni demostrar algo, sino simplemente mantener viva la práctica de crear.
¡Gracias por leer DIBUJOS, CÓMICS Y CAOS! Suscríbete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.

Con el paso del tiempo, la emoción inicial se transformó en algo más profundo: un hábito. Hoy sigo dibujando de manera más esporádica, pero continúo compartiendo esos dibujos en Instagram. Ahí puede verse el rastro completo de estos cuadernitos: páginas llenas de ideas, personajes, experimentos y momentos de inspiración.
Un amigo alguna vez me sugirió que escribiera una historia para cada dibujo. Tal vez sería un ejercicio interesante, aunque también podría significar forzar a la imaginación a tomar un camino específico. Sin embargo, quienes vivimos de la creatividad sabemos algo esencial: dejar de crear es casi como dejar de respirar. De una forma u otra, las historias siempre encuentran la manera de aparecer.

Lo que aquí muestro son solo algunas muestras de esos dibujos. Aún falta mucho para completar los cinco cuadernitos que tengo. Cada uno guarda fragmentos de tiempo, ideas sueltas, momentos de práctica y búsqueda.
Lamentablemente, Moleskine ya no produce exactamente este tipo de cuadernos, aunque hoy existen otras alternativas. Mi objetivo ahora es terminar los que tengo y convertirlos en sketchbooks completos, pequeños archivos personales donde queda registrada una parte del camino creativo.

Dibujar todos los días —o al menos intentarlo— es un ejercicio de constancia, disciplina y libertad. Por eso quiero invitarte a hacer lo mismo. No importa si sabes dibujar o si apenas estás comenzando. No importa si tus líneas son firmes o temblorosas.
Lo importante es expresarte.

Dibuja tus emociones, tus ideas… o simplemente dibuja por el placer de hacerlo. Porque a veces, en una hoja sencilla y en un trazo improvisado, también puede comenzar una historia.
Si te gustan estos dibujos, estas criaturas y los procesos que nacen en las páginas de un cuaderno, te invito a seguir este proyecto.
Aún quedan muchos monstruos por aparecer.
Suscríbete para recibir nuevas publicaciones y acompáñame en este recorrido por el dibujo, la imaginación y el cómic. También puedes seguirme en mis redes sociales, donde comparto bocetos, páginas, procesos y nuevas ideas que van tomando forma día a día.
Nos seguimos leyendo… y dibujando.
Ricardo Osnaya